En 1966, transcurrido apenas un año de la desaparición del último representante local a nivel federado, en el municipio coruñés se emprendió una nueva aventura con jugadores netamente de la localidad y temprana edad que actuaban bajo la denominación de Juventud de Acción Católica. Presididos por Jesús Barcala González y teniendo como terreno de juego el Municipal de Barraña, estos muchachos que vestían completamente de blanco compitieron durante la temporada 66/67 en la Copa do Sar, obteniendo un buen resultado que les hizo considerar la posibilidad de inscribirse en la Federación Gallega para competir bajo el amparo de este organismo. Dicho y hecho el club quedaba dado de alta el 10 de agosto de 1967 pero con una nueva denominación más representativa, adquiriendo la de Club Deportivo Boiro.
Con escasos medios y totalmente amateur, el C.D. Boiro debutó la campaña 67/68 dentro del Campeonato Comarcal de O Sar resultando segundo, puesto repetido en la edición 68/69 ya con Manuel Barcala González en la presidencia mientras en la sesión 69/70 era cuarto.
La década de los años setenta se afrontó con optimismo. En Boiro, industrializado y cierto poder económico, se quería contar con un buen equipo convirtiéndose la Serie A o Primera Regional, en todo un objetivo para las distintas directivas que se hicieron cargo de la dirección del club. En la temporada 70/71, todavía en el Campeonato Comarcal de O Sar, los blancos fueron quintos, accediendo en 1971 José Chouza Viturro a la presidencia. Tercero en la campaña 71/72, en la edición 72/73 se hizo una plantilla para ascender pero, a pesar de ser primero, en la Promoción fue eliminado y su deseo se quedó en nada.
El empeño del conjunto boirense no cesó en lo sucesivo y, tras ser segundos en la sesión 73/74, en la temporada 74/75 con Mariano Muñiz Vázquez se bajó al quinto puesto, alcanzándose el Campeonato en la campaña 75/76 que le permitía promocionar para intentar ascender a Primera Regional. Como sucedió años atrás, la suerte le fue esquiva y superado en la segunda eliminatoria, el ascenso quedó emplazado para otra oportunidad. Esta no se hizo de rogar y en la siguiente edición, 76/77, el conjunto blanco tras ser Campeón por segunda vez consecutiva conseguía en la Promoción rematar el trabajo.
El debut en Primera Categoría no se consumó en la temporada 77/78, pues la Regional Preferente fue reestructurada y el C.D. Boiro accedió a ésta deportivamente. Para tal empresa la directiva encabezada por Francisco Rey Blanco contrató los servicios de jugadores foráneos que subieron el nivel de la plantilla, conquistando un notable tercer puesto aunque sin posibilidad de ascender al estar muy distanciado del primer clasificado, Alondras C.F. En la edición 78/79 la Federación Gallega determinó que ascenderían los dos primeros clasificados, quedando los boirenses terceros a un punto del Noia S.D. y a seis del Atlético de Riveira.
Llegados a la campaña 79/80 y como consecuencia de la asignación por parte de la RFEF de un grupo propio para la Federación Gallega en Tercera División, el Grupo I, se estableció que ningún participante en Regional Preferente descendería a Primera Regional siendo los poseedores finales de los diez primeros puestos ascendidos directamente. El C.D. Boiro, cuarto clasificado, fue uno de los beneficiados.
Con Francisco Rey Blanco al frente de la directiva, el estreno en Categoría Nacional de la edición 80/81 se vivió apasionadamente en el Municipal de Barraña pero los resultados, contrariamente a lo esperado no llegaron y, sin opciones, concluyeron vigésimos y colistas perdiendo la categoría. Los blancos volvieron a Regional Preferente esperanzados en recuperar la plaza lo antes posible, no siendo así. Si en la sesión 81/82 eran séptimos, en el curso 82/83, con José Tubío Río como presidente sólo se pudo alcanzar el cuarto puesto. El ansiado ascenso debió esperar a la temporada 83/84 cuando, Campeón del Grupo Norte, logró el objetivo por la vía directa sin necesidad de disputar la temida Promoción.
En este segundo ciclo a lomos de la Tercera División, con José Tubío se inició una etapa de esplendor pues la estabilidad llegó al feudo de Barraña y las distintas plantillas que se configuraron durante los años siguientes, dieron de sí todo lo que tenían logrando la permanencia para los coruñeses temporada tras temporada con susto incluido en una de ellas. De esta forma y cronológicamente, la sesión 84/85 fue la mejor de todas con el noveno puesto, siendo decimoprimero en la edición 85/86 y decimoctavo en la campaña 86/87. Este puesto que, en otras ocasiones fue sinónimo de descenso, debido al sistema competitivo implantado por la RFEF para ese torneo en concreto con vistas a una nueva reestructuración del fútbol nacional, permitió a los últimos clasificados defender su plaza mediante Promoción ante un representante de Regional Preferente, logrando los boirenses conservar la suya frente al aspirante Porriño Industrial F.C.; 0-1 en la ida y 2-0 en casa.
En las siguientes ediciones, debido al trago amargo sobrepasado exitosa pero a su vez preocupantemente en la referida Promoción, la directiva del conjunto del Barbanza puso más cuidado en los fichajes, repitiendo el décimo puesto en las temporadas 87/88 y 88/89 mientras en la 89/90 que cerraba la década se tuvieron que conformar con una discreta decimoquinta plaza.
La década de los años noventa no fue tan fructífera como la anterior y el C.D. Boiro sufrió en sus carnes varios descensos que lo llevaron a vivir situaciones deportivas del pasado de las que tanto le costó salir. No obstante su continuidad estuvo asegurada por las distintas directivas que, con su esfuerzo, lucharon para que siguiera habiendo fútbol en la localidad.
En la primera temporada, 90/91, los boirenses presentaron una plantilla muy debilitada respecto a los años anteriores que tan sólo pudo lograr seis victorias y once empates, quedando sumidos en el vigésimo y último puesto aunque la permanencia no anduvo muy lejos. Descendidos a Regional Preferente, en esta categoría estuvieron durante toda la campaña 91/92 en los puestos de arriba conservando parte de los jugadores que procedían de Tercera División, siendo quintos sin opciones al ascenso. Sin embargo, lo que no deseaba nadie se materializó en la sesión 92/93; la marcha de los mejores jugadores y la llegada de unos sustitutos sin el nivel de los traspasados, hizo que la sociedad coruñesa se tambaleara en el torneo sumando ocho victorias y seis empates, registros insuficientes para seguir en Regional Preferente terminando vigésimo y colista.
En la edición 93/94 el C.D. Boiro abría un nuevo ciclo en Primera Regional con un presupuesto austero y la mentalidad puesta en hacer lo mejor posible. Se ocupó la sexta plaza, repitiendo puesto en la siguiente temporada 94/95, resultando muy negativo el curso 95/96 en el que se obtuvo un discreto decimoprimero puesto. En la sesión 96/97 se hizo una limpia en la plantilla y se incorporaron nuevos jugadores que fueron terceros en Liga, sentando las bases para afrontar la campaña 97/98 con opciones de ascender que finalmente se confirmaron al ser subcampeones tras la S.D. O Val, de Narón. De nuevo en Regional Preferente, la edición 98/99 fue notable y el equipo ocupó el tercer puesto tras R.C. Vilalbés y C.D. Foz, clasificándose para disputar la Promoción de Ascenso en la que no tuvo suerte al ser eliminado. En la sesión 99/00 no se hicieron las cosas tan bien y se perdieron plazas en comparación con el anterior torneo bajándose hasta la decimosegunda.
La primera década del nuevo siglo se vivió íntegramente en Regional Preferente. Sin el potencial económico disfrutado en el pasado y en medio de unas circunstancias que imposibilitaron la contratación de buenos jugadores, el C.D. Boiro tuvo que pelear por aguantar la categoría como fuera y, si se presentaba la ocasión, como sucedió, intentar ascender si la fortuna venía de cara. Con estas premisas el equipo fue noveno en la temporada 00/01, no yendo más lejos en la siguiente 01/02 al ser décimo. En la campaña 02/03 es sorprendentemente segundo tras el Narón Balompié Piñeiros, clasificándose para disputar la Promoción de Ascenso ante el Coruxo F.C., de Vigo, con el que se empata 1-1 en casa y 0-0 en la ciudad olívica, siendo eliminado por el valor doble de los tantos obtenidos a domicilio.
Apesadumbrados por el frustrado ascenso, en las temporadas siguientes el nivel deportivo del conjunto barbanzano decaerá finalizando la campaña 03/04 en séptimo puesto mientras en la edición 04/05 es decimotercero. Con la llegada de nuevos jugadores se podrá revertir la situación, concluyendo quinto en las sesiones 05/06 y 06/07 mientras en la edición 07/08 se termina octavo. En las temporadas postreras de esta década nada cambiará respecto a la situación deportiva del club, con deudas pendientes, realizándose discretos campeonatos en los que es décimo en la campaña 08/09 y séptimo en la 09/10.
La tendencia continuista mostrada en los últimos tiempos cambiará radicalmente en el estreno de esta década con la incorporación de nuevos directivos que darán un fuerte impulso a la entidad blanca. David Places Fontaine, nuevo presidente boirista, comandará un proyecto que pasa por llevar al club lo antes posible a Tercera División basándose en una buena gestión, el control de la deuda y la incorporación de jugadores con buen perfil que puedan ofrecer un buen rendimiento deportivo. En la temporada 10/11 se es tercero en Liga tras Betanzos C.F. y C.D. Dorneda empatado a puntos con ambos pero con el gol average desfavorable por lo que ascienden aquellos clubs. El C.D. Boiro debe conformarse con disputar la Promoción de Ascenso donde se impone al C.D. Barbadás; 1-0 en casa y empate 3-3 en la vuelta, pero el no ascenso de ningún club gallego de Tercera División a Segunda División B y el descenso del Real C.D. La Coruña “B” de esta última categoría al cuarto nivel impiden su ingreso en el Grupo I de Tercera División.
En la campaña 11/12 los boirenses repiten el tercer puesto en Liga, ahora tras la nueva S.D. Compostela y el Narón Balompié Piñeiros quienes ascienden directamente, no habiendo oportunidad para el tercer clasificado según el sistema de competición. Con cada vez menos rivales que ensombrezcan su ansiado ascenso, en la edición 12/13 al fin se alcanza el objetivo con el primer puesto sumando veintiuna victoria y diez empates, catapultándose a una Tercera División en la que no se militaba desde hacía veintitrés años
El reencuentro con esta categoría durante la edición 13/14, el cuarto nivel nacional, es sobresaliente puesto que con una plantilla muy reforzada para la ocasión y la dirección técnica de Rogelio Gómez “Gelucho” se es tercero en Liga a un solo punto de la U.D. Somozas y empatado a puntos con el C.C.D. Cerceda. El C.D. Boiro afronta la Promoción de Ascenso a Segunda División B por primera vez en su historia enfrentándose en Cuartos al Náxara C.D., conjunto riojano que le elimina; 2-1 en la ida y derrota nuevamente en casa ante su público por 0-1. Nada más empezar el campeonato 14/15 Gelucho es destituido por los malos resultados y sustituido por Juan Carlos Andrés que seguirá los mismos derroteros en enero de 2015. El equipo no funciona como se esperaba y, al final, alejado del descenso y con la continuidad asegurada se es decimoquinto.
En la temporada 15/16 se contratan los servicios de José Luís Lemos, entrenador de prestigio con el que se quiere llegar lejos y participar, al menos, en la Promoción. La apuesta boirense es firme con un presupuesto nutrido y un excelente plantel que no decepciona a nadie al proclamarse Campeón del Grupo I gallego de Tercera División por primera vez en su historia. En la temida Promoción de Ascenso se luchará en la Eliminatoria de Campeones ante el asturiano Caudal Deportivo a cara o cruz, imponiéndose los blancos en casa en un abarrotado Municipal de Barraña por 2-0 con tantos de Romay y Borja. En el encuentro de vuelta disputado en el Estadio Hermanos Antuña mierense se cede por 1-0, consiguiendo un histórico ascenso a Segunda División B.
|